La bailaor Hugo López, durante uno de los momentos de su actuación en la final del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba 2019. Foto: Miguel Valverde,
La bailaor Hugo López, durante uno de los momentos de su actuación en la final del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba 2019. Foto: Miguel Valverde,

El baile acapara las ovaciones en la segunda final del CNAF

II Fase de opción a premio XXII Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba. Guitarra: José Fermín Fernández. Baile: Hugo López. Cante: Rocío Belén.

Texto: A. Higuera.
Fotos: M. Valverde.

Las casualidades del destino y la criba del jurado han querido que esta edición tres guitarristas granadinos se estén disputando el Premio de Guitarra del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba. La noche de ayer lunes, inmersos ya en la segunda ronda de opción a premio, tuvimos la oportunidad de ver en el escenario al primero de los aspirantes de la provincia nazarí, José Fermín Fernández, que, al igual que hiciera su compañero Agustín Carbonell ‘Bola’ el día anterior, se presentó ante el jurado con el aval que da ser el flamante ganador del último Bordón Minero en el Festival de Las Minas.

El joven guitarrista, que ha desarrollado su carrera fundamentalmente en tablaos y compañias de baile, sorprendió especialmente en su faceta de concertista. Primero templándose con un toque por soleá y luego con el soniquete que imprimió a su actuación llegado el turno de las bulerías. Virtuoso en la técnica de picado, con un pulgar flamenquísimo y recorriendo todo el diapasón, el granadino ejecutó ambos toques con una limpieza excepcional y dejó patente que va sobrado de músculo. Tanto que en algunos momentos su interpretación pareció subida de revoluciones.

Para culminar su intervención, y llegados ya a la parte de acompañamiento al cante y al baile, optó por granaína y seguiriya, donde contó con la colaboración del cantaor Antonio Campos y el bailaor Raimundo Benítez respectivamente. Visto lo visto hasta ahora, su virtuosismo como solista y la solvencia en el acompañamiento lo postulan como un firme candidato a al primer premio.

El segundo artista de la noche en subir a las tablas fue el cordobés Hugo López. Su presencia era una de las más esperadas de las cuatro rondas de opción a premio que se desarrollarán hasta el próximo miércoles. No en vano para él fueron las mayores ovaciones del público que asistió ayer a un Gran Teatro que registró mejor entrada que la noche anterior. Una actuación que este año será la única de género masculino que podremos ver en la final de Baile, donde las chicas han resultado claramente dominadoras en esta edición.

Con el calor del respetable a su favor y sabiéndose profeta en su tierra, Hugo López comenzó su actuación bailando un martinete. Su elección no fue baladí, ya que se trata de un palo poco habitual en el baile y demuestra la valentía de su propuesta, En su primera intervención nos dejó sobre el escenario una original coreografía con la silla de enea como recurso dancístico y el único acompañamiento del cante y las palmas de José Amador y Manuel Liñá.

El cordobés completó los tres pases obligatorios con unos tangos y unos jaleos ya con el guitarrista Víctor Márquez ‘El Tomate’ en las tablas. Seguro en cada uno de sus pasos y de estampa flamenquísima, resulta cautivadora la elegancia que reviste el porte de este bailaor en cada uno de sus movimientos, ya sea con los pies o con los brazos. Una técnica y una creatividad muy depuradas en las que se atisba la influencia de su maestro Javier Latorre, un sello que dejó impreso en cada una de sus tres coreografías y que hace algo más de un año ya le valieron el Premio Desplante en 2018 en La Unión.

En la disciplina de Cante, la segunda final nos brindó la actuación de Rocío Belén. Subió a las tablas acompañada por la guitarra de Francis Gómez y tuvo en las palmas el efectivo y efectista compás de Los Mellis. Hizo petenera, cantes de levante, soleá y puso fin a su paso por la final por tangos, desechando la opción de cantar por fandangos de su tierra, una especialidad en la que, como buena onubense, cuenta con varios galardones.

Con una voz limpia, melodiosa y cristalina a la que ha en buena parte ha dado forma en la Fundación Cristina Heeren, brilló sobremanera por taranta templando el cante en cada tercio y pellizcando en los tonos y quejíos más altos. Idénticas sensaciones dejó por soleares, donde volvió a hacer gala de una afinación perfecta y una amplitud de registro poco comunes. Sin duda una cantaora larga con una prometedora trayectoria por delante y claras opciones de premio.

Una vez alcanzado el ecuador de la fase final, las jornadas de hoy martes y mañana miércoles acogerán las actuaciones de los seis restantes aspirantes al premio nacional en las modalidades de Guitarra, Cante y Baile. La cita de este tarde dará comienzo a las 20:30 horas, nuevamente en el Gran Teatro, donde los protagonistas de la penúltima ronda final serán en esta ocasión el guitarrista Alberto López, la bailaora Florencia Oz y el cantaor Francisco Escudero ‘El Perrete’.

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