Herencia Flamenca

HERENCIA FLAMENCA

 

Recordaba no hace mucho hablando con Tomás Perrate, esos festivales con su correpondiente fin de fiestas de antaño, esos en los que todos los artistas participantes en el festival de turno, esperaban hasta el final para subirse a lo que consideraban como el cénit  del festival.

Hablábamos de aquellos en los que habíamos participado, recordando yo con más cariño dos de ellos; el primero en Jerez de los Caballeros con Chano Lobato, donde después de haber pasado una mala noche con el azúcar, se creció al sentirse mejor y acabó cantando y bailando; y el segundo en Doña Mencía con Terremoto hijo, tuvo un gesto de humildad increíble, recuerdo que algunos de los “compañeros” no participaron, a lo que el me decía, que no me preocupara que lo íbamos a pasar en grande, que saldrían todos los suyos; y así fue, resulto mágico y difícil de olvidar.

Qué nos queda de esa herencia en la que artistas de primera fila, y con sitio en el firmamento del flamenco, deseaban unirse en un fin de fiesta sobre el escenario. Si nos remontamos a los primeros festivales flamencos, como el Potaje Flamenco de Utrera en 1957, primer Festival Flamenco de Puente Genil en 1966 o posteriormente La Fiesta de la Bulería de Jerez en 1967, encontramos artistas como Mairena, La Paquera, Fernanda y Bernarda, Naranjito… y podría seguir con un largo etc., hacían disfrutar al aficionado con su propio disfrute.

¿Por qué ahora el artista está deseando terminar su pase para cobrar y salir corriendo? No debía de ser cuestión de obligación, pero sí de amor propio, y respeto a la tradición y a los propios compañeros. ¿Cómo lo podríamos evitar? ¿Será cuestión de que la organización puntualice el grado de participación cuando contrata?  ¿Propiciaría la participación el pago al artista al final del festival, no de su actuación?

Si poco a poco, seguimos dejando de lado la tradición y el legado de los principales festivales que dejaron su huella en la historia, ¿Qué será lo próximo de lo que relegaremos? ¿Seguiremos perdiendo los sellos de identidad flamenca hasta su extinción por completo?

Espero que este artículo sirva como llamada de atención, tanto a los artistas como a aquellos organismos organizadores de eventos. Si entre todos no defendemos los orígenes, y la identidad de los festivales, posiblemente lleguen a formar parte de una historia pasada, de la que solo tendremos referencias en libros y formatos audiovisuales de consulta.


Por Fátima Franco

Fátima Franco, bailaora de flamenco de CórdobaBailaora cordobesa miembro del Consejo Internacional de la Danza de la UNESCO y autora del libro “La indumentaria en el baile flamenco. Un recorrido histórico”, galardonado con el Premio Internacional de investigación etnográfica del flamenco “Juan de la Plata” de la Cátedra de Flamencología de Jerez de la Frontera.

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